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Taller Bizcocho Red Velvet y Frosting de Queso Crema

Bizcocho de Red Velvet

El pastel Red Velvet es uno de mis favoritos, es de color rojo, un bizcocho único y “old-fashioned” que tiene sus orígenes en la época victoriana. Se popularizó en algún lugar entre la Gran Depresión y la década de 1950 y varias fuentes diferentes reclaman su creación. Ni chocolate ni vainilla, su perfil de sabor es único sin ser tan impactante como su color.

Aunque sí lo había probado en la isla debo confesar que al llegar a la diáspora descubrí unas tonalidades en sabor que no había conocido en PR. Existe un lugar en particular en el estado en el que vivo que hace el mejor Red Velvet y simplemente ME ENCANTA, así que decidí hacer una versión del mismo pues hace tiempito no preparamos un buen postre.

Ingredientes para el Red Velvet;

  • 1 ½ tazas de buttermilk (355 ml) 
  • 2 cucharaditas de colorante en gel rojo (opcional, si no lo utilizas el bizcocho será de color marrón pálido. Puedes sustituir con 1 oz de colorante rojo líquido, pero prefiero gel)
  • 2 ¼ tazas de harina para todo uso (280g)
  • 1 ¼ tazas de azúcar granulada (250 g)
  • ¾ taza de azúcar morena clara bien compacta (150 g)
  • 3 cucharadas de cacao en polvo natural (19g)
  • 1 ½ cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1 cucharadita de sal
  • ½ taza de mantequilla sin sal derretida (113g)
  • ½ taza de aceite de canola (113 ml) (puede sustituir con aceite vegetal u otro aceite)
  • 2 huevos grandes + 1 yema de huevo grande a temperatura ambiente
  • 1 cucharada de extracto de vainilla
  • 1 cucharadita de vinagre blanco

Procedimiento para el Red Velvet;

En la mezcladora, ponga la harina, el azúcar granulada, el azúcar morena (debes compactarla), el cacao en polvo, el bicarbonato de sodio y la sal hasta que estén bien combinados a velocidad baja. Agregue la mantequilla derretida y el aceite y revuelva hasta que todos los ingredientes estén bien combinados y ya no se pegue a la taza de la mezcladora (la mezcla estará espesa). Agregue los huevos y la yema de huevo, uno a la vez, revolviendo hasta que estén muy bien combinados. Haga una pausa de vez en cuando para raspar los lados y el fondo del tazón con una espátula. Agregue el extracto de vainilla y el vinagre y dejar un minuto más mezclando.

Combine la leche y el colorante rojo en una taza medidora grande o en un tazón pequeño, bata con una cuchara de mezclar para combinar bien. Agregue gradualmente (poco a poco) la mezcla de leche a nuestra masa y revuelva muy bien hasta que esté completamente combinado y la masa esté suave y sin grumos.

Precaliente el horno a 350F (175C) y rocíe dos moldes para pasteles de 8 ” con spray para hornear y cubra los fondos y lados con parchment paper. Divida uniformemente la masa en los moldes preparados y hornee en la rejilla central a 350F (175C) durante 55-60 minutos (dependiendo de su horno) o hasta que un palillo/cuchillo insertado en el centro salga limpio. Deje que los pasteles se enfríen en sus moldes durante 10-15 minutos, luego invierta con cuidado sobre una rejilla para enfriar por completo antes de cubrirlos con frosting. De ser necesario nivele con un cuchillo afilado después de estar fríos y antes de aplicarle el frosting. 

Ingredientes para el frosting de Queso Crema;

  • ½ taza (1 barra) de mantequilla sin sal a temperatura ambiente (113 g)
  • 8 oz de queso crema a temperatura ambiente (226 g)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • ¼ de cucharadita de sal
  • 4 tazas de azúcar de confección (500 g)

Procedimiento para el Frosting de Queso Crema;

Combine la mantequilla y el queso crema en el tazón de la batidora, bata hasta que esté cremoso, bien combinado y sin grumos. Agregue el extracto de vainilla y la sal y revuelva bien para combinar. Con la batidora a velocidad lenta, agregue gradualmente (poco a poco) el azúcar de confección hasta que esté todo completamente combinado.

Taller Red Velvet
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Alcapurrias Puertorriqueñas

Alcapurrias de Carne y Corned Beef

La alcapurria es una fritura típica de Puerto Rico. Es uno de los muchos platos servidos en los chinchorros. Las mismas son junto con el mofongo una de las frituras más populares de Puerto Rico y suelen ir rellenas de carne de res o cerdo, jueyes, corn beef, entre muchos otros. La masa también tiene variaciones ya que se pueden hacer alcapurrias de yuca, de guineo o de guineo, yautía y plátano. Son bastante sencillas de preparar lo difícil es conseguir los ingredientes para los que vivimos fuera de la isla. Como siempre les digo es importante que conozcas los diferentes nombres de los ingredientes en el área en la que vives pues muchas veces cambian de nombre. Te recomiendo visitar supermercados orientales o los famosos “Farmers Market”.

Vamos a estar preparando la alcapurria más tradicional que consiste en una masa de guineo, yautía y plátano verde, rellenas de carne molida de res. Quedan divinas.

Ingredientes para el relleno;

  • 1 lb de carne molida (450 g)
  • ½ cebolla picada finamente (1 oz/30 g)
  • ½ pimiento verde de cocinar (Cubanelle Peppers) (1 oz/ 30 g)
  • 3 dientes de ajo molido
  • 1 cucharada de sofrito
  • Adobo criollo al gusto
  • ½ lata de salsa de tomate (½ taza / 125 ml)
  • Pimienta negra al gusto
  • Recao (culantro) al gusto
  • Aceitunas al gusto

Procedimiento para el relleno;

En un sartén a fuego mediano voy a poner un poco de aceite canola (o el de tu predilección) añadir la cebolla, el pimiento, el ajo y dejar sofreír por unos minutos. Luego añades el sofrito moviendolo todo hasta que veas que las cebollas y pimientos se amortiguan un poco. Añadir la carne molida y ponerle el adobo criollo al gusto, la pimienta negra y el sazón.   Cocina por unos 5 minutos moviendo constantemente para evitar que se empelote. Bajar la temperatura y  añadir la salsa de tomate, las aceitunas y el recao, cocinar tapado por 10-15 minutos aproximadamente. 

Listo ya tienes tu relleno para las alcapurrias. Esto fácilmente es un plato solo de por sí, que puedes acompañar con arroz o verduras. 

Ingredientes para la masa de las alcapurrias;

  • 2 lbs Guineos Verdes (6 guineos)(también se le conocen como Bananas)
  • 2 lbs Yautía (3 Yautias)(también se le conoce como Taro root)
  • 1 plátano verde
  • ¼ lb de calabaza
  • 1 cdta de adobo criollo
  • 1 cucharada de sal
  • 1 sobre de sazon
  • 3-4 cucharadas de Aceite de Achiote

Procedimiento para la masa de las alcapurrias;

 Pelar y picar en pedazos pequeños la Yautía, los guineos verdes, el plátano verde y ponerlo en agua con sal. Picar en pedazos pequeños la calabaza. Yo voy a estar utilizando la licuadora pues no tengo procesador de alimentos pero de tenerlo utilizarlo. Con la licuadora no vas a tener problemas simplemente que va a tardar un poco más. Poner todos los pedazos de verduras en la licuadora junto con la calabaza y mezclar por unos 5 a 10 minutos hasta que veas que todo se licua y se mezcla bien. Si no te cabe todo vas añadiendo poco a poco. Mover con una cuchara poco a poco para ayudar a la licuadora. Añadir el adobo, la sal, el sazón y el aceite de achiote. Probar un poco de la mezcla para verificar el sabor, de necesitar un poco de más sal o adobo puedes añadir un poco más. Tambien puedes anadir un poco de mas aceite de achiote si ves que aun le falta un poco de color. 

Para preparar las alcapurrias vas a necesitar papel de aluminio y papel wax (también puede ser una hoja de plátano si la consigues)  para ayudar a dar la forma de las alcapurrias. 

Vas a poner un pedazo de papel de aluminio junto con un papel wax y le vas a poner unas gotitas de aceite de achiote. Expandir el aceite con una cuchara y hacer una forma ovalada. Poner un poco de la mezcla en esa forma ovalada y volver a hacer la misma forma con la mezcla (procura que tengas suficiente espacio para doblar la mezcla). Añadir un poco de la carne molida en el centro. Con la ayuda del papel cerrar la mezcla más o menos por la mitad y con los dedos ir dándole la forma de alcapurria. Vas como a empujar la mezcla. Abrir el papel para ver que no necesites tapar alguna parte con un poco de más mezcla, poner de ser necesario. 

Llevar al congelador por al menos dos horas. Al momento de cocinarlas la alcapurria debe estar completamente congelada pues corres el riesgo de que se te rompa o parta al momento de llevarla al sartén. Cocinar en aceite bien caliente, esperar a que estén completamente doradas por un lado para poder virarlas. Retirar del aceite y poner en papel absorbente. 

Listo ya tienes tus alcapurrias.

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Sorullitos de Maíz

Sorullitos

En casita llevaban tiempo pidiendo esta receta, los famosos Sorullitos de Maíz. Estas famosas frituras Boricuas pueden servir de entremés para tus reuniones, aperitivo en una cena completa, desayuno para la familia, en fin como te las quieras comer. En la isla los consigues en sus dos versiones, saladitos (como los voy a preparar) y dulces. En este caso voy a estar preparando una masa un poco diferente a la tradicional pues la mía lleva Queso Cheddar. También voy a estar preparando una porción rellenos de Guayaba y Queso Crema. TE ASEGURO que quedan espectacularmente deliciosos.

Ingredientes;

  • 1 taza de harina de maíz
  • ¼ taza harina de trigo
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 2 tazas de agua
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • ¼ cucharadita de sal
  • 4 onzas queso cheddar
  • 4 onzas pasta de guayaba
  • 4 onzas queso crema
  • Aceite para freir 

Procedimiento;

Si los vas a preparar dulces le puedes añadir hasta un 1⁄4 taza de azúcar, si los quieres saladitos le puedes poner hasta 1 cucharada de sal. (Yo los estoy haciendo salados)

En un envase profundo vamos a mezclar la harina de maíz, la harina de trigo, la sal y el azúcar. En una cacerola vamos a poner el agua a hervir a fuego alto. Cuando el agua esté hirviendo vamos a añadir las harinas ya mezcladas poco a poco y moviendo para que no queden grumos. Cuando se evapore el agua bajamos el fuego a lo más bajo y añadimos la mantequilla. Mezclamos hasta que la mantequilla se derrita completamente. Añadimos el queso cheddar y movemos hasta que se derrita. En este momento vas a probar el sabor, si los quieres dulces le puedes añadir más azúcar, si los quieres saladitos le puedes poner más sal, yo los estoy preparando saladitos. Retiramos del fuego y llevamos la mezcla a la nevera de 20 a 30 minutos (puedes hacerlos con anticipación y dejarlos en la nevera de un dia para otro).

Pasado el tiempo sacamos de la nevera y ponemos el aceite de freír a fuego mediano. Es importante que el fuego sea mediano pues la mezcla tiene queso y si la pones muy caliente se te puede quemar fácilmente. Con la ayuda de una cuchara grande vamos a tomar un poco de la mezcla y con nuestras dos manos vamos a darle la forma cilíndrica, la mezcla no se debe quedar pegada en tus manos (puedes poner un poco de harina para ayudarte a que no se te peguen). Llevar al aceite caliente. Esperar a que se doren completamente para moverlas. Retirar cuando ambos lados estén doraditos. 

Para prepararlos rellenos con Guayaba y Queso Crema hacemos el mismo procedimiento hasta formar el cilindro con la mezcla. Cuando tengamos el cilindro con la ayuda de un dedo vamos a hacer como un hueco en el centro de la mezcla donde vamos a poner la Guayaba y el Queso Crema, con la otra mano tomamos otra cuchara de mezcla y formamos otro cilindro, entonces vamos a unir ambos cilindros hasta que no quede guayaba y queso visible. Llevar al aceite caliente y esperar a que se doren por un lado para virarlos, retirar del fuego cuando ambos lados estén crujientes.

Listo ya tenemos nuestros sorullitos que podemos servir con salsa rosada o Mayoketchup.

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Pan Sobao Puertorriqueño

No hay nada más rico que comerse un buen pan sobao al estilo puertorriqueño. Ya sea con una taza de café, como un sandwich o como parte de alguna comida. Esta receta que te traigo es como la que preparan en las panaderías en Puerto Rico, queda bien blandito y dulce.

Ingredientes;

  • ½ taza de agua tibia (100 grados Fahrenheit) 
  • 1 ½ cucharada de levadura
  • 1 cucharada de azúcar
  • ½ taza de agua bien caliente
  • ½ taza de leche bien caliente
  • 1/3 taza de manteca (43 gramos)
  • 4 tazas de harina de pan (puede ser harina todo uso)
  • ½ taza de azúcar
  • ½ cucharadita de sal

En un envase con suficiente espacio ponemos la 1⁄2 taza de agua tibia. El agua no puede estar más caliente de 100 grados porque vas a matar la levadura. Vamos a poner 1 ½ cucharada de levadura (puede ser cualquier levadura) y le vamos a añadir también 1 cucharada de azúcar y mezclamos bien y apartamos hasta necesitarla. Esta levadura va a crecer así que procura ponerla en un envase donde tenga espacio para hacerlo. 

En otro envase ponemos ½ taza de agua bien caliente y ½ taza de leche también bien caliente. Esto lo vamos a utilizar para derretir la manteca. Entonces le añadimos ⅓ de manteca. Movemos hasta derretir. Si no se derrite completamente la puedes poner en el microondas unos segundos para terminar de derretir esa manteca. Dejamos enfriar. Utiliza un termómetro de cocina porque si la mezclas con la levadura y aún está caliente también se puede “morir” esa levadura.  

Cernimos las 4 tazas de harina. Yo estoy utilizando harina de pan pero puede ser harina de todo uso. Añadimos 1/2 tazas de azúcar y ½ cucharadita de sal. Ponemos a mezclar por unos minutos en la batidora para que se unan estos ingredientes pues la sal también puede “matar” esa levadura. 

Ya la levadura debe haber duplicado su tamaño entonces la mezclamos con la harina, el azúcar y la sal en la batidora por unos minutos hasta que se mezcle. Paramos la batidora y ponemos la mezcla del agua, la leche y la manteca (asegurate que ya está fría o a menos de 100 grados para no afectar nuestra levadura). Batimos por cuatro minutos.

Engrasamos un envase grande donde vamos a dejar reposar esta masa para que crezca. La masa te va a quedar de una textura blandita, gomosa bien fácil de manejar. Si la sientes muy blandita ponle un poco más de harina. Utilizando nuestras manos bien limpias vamos a formar una bolita con la masa y la vamos a poner en el envase engrasado. La vamos a tapar con una toalla húmeda y dejamos reposar por una hora. Si tu horno tiene Bread Proof lo pones ahi, de no tenerlo ponlo en el horno apagado o en el microondas. 

Luego de pasado el tiempo la mezcla debe haber crecido el doble. Sacamos la mezcla del envase y la picamos en dos partes iguales. Ponemos un poco de spray PAM sobre la superficie que vamos a trabajar que debe estar limpia. Formamos dos bolitas y trabajamos individualmente. Con una de las bolitas amasamos con un rodillo y tratamos de hacer una forma rectangular redonda. Comenzamos a enrollar la masa hasta que tengamos un tubo pequeño. Los extremos lo vamos a meter como hacia adentro de la misma mezcla como si la estuviéramos uniendo nuevamente. Lo mismo hacemos con la unión del tubo. Esa parte la vamos a poner hacia abajo en el molde. Con la segunda parte de la masa repetimos este procedimiento. Ponemos en un molde con un poco de SPAM y volvemos a dejar reposar por una hora, tapamos con la toalla húmeda. 

Pasado el tiempo la mezcla debe haber crecido nuevamente. Precalentamos el horno en 350 grados. Horneamos de 30 a 35 minutos dependiendo de su horno. Yo lo que hago es que luego de 25 minutos siempre estoy verificando el horno. En mi caso fueron 35 minutos exactos. Retiramos del horno y dejamos reposar por unos minutos. Servir calientito.

*** Te recomiendo utilizar un termómetro de cocina para esta receta pues las temperaturas de los líquidos es muy importante.***

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Un Boricua en Alemania

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Mi nombre es Alex y viví en Sabana Grande, Puerto Rico. Comencé a ser parte de la diáspora hace 15 años cuando recogí mis pertenencias y me despedí del lugar que fue mi cuna. El lugar que me cuidó del huracán Hugo y de las tradicionales tormentas tropicales. Donde en los fines de semana la pasábamos limpiando los “screen” de toda la casa y donde me encontraba con mis amigos para ir a la cancha. Aquellos momentos no los olvidaré nunca. Rendir y dar todo al no soltar una lágrima sabiendo que extrañaría el calor de las madrugadas. El canto del gallo bandolero, que arruinaba mis reposos con su himno de las madrugadas. Cerré la puerta de mi cuarto, le di un beso a mami y me fui. De la docena de lugares que me han acomodado, el primero fue Guánica. No muy lejos de mi hogar, pero ese fue el comienzo de diversas paradas que finalizaron en Europa.

Suiza, el país del mejor chocolate del mundo fue mi segunda parada. Integrarme a un nuevo idioma, a personas de extrañas maneras de expresarse, el descifrar aquellos jeroglíficos que se encontraban en todos lugares desde la televisión hasta el las latas de cervezas, nada de eso lo recompensaba una barra del mejor chocolate. Sin embargo, el comienzo y el final de las estaciones del año me recordaron aquel decir, “Si quieres algo déjalo ir…”.

Tres años y medio más tarde me encontré en la famosa “América”. Aquel brinco que dan muchos en la isla, ya que en ese lugar al menos encuentras caras conocidas y se puede reconocer el idioma. Nos sentimos como en casa de un vecino. Así también pude servir a la “libertad” en la que vivimos. Mis noches comenzaron a ser inconsecuentes cuando aquellas cervezas extranjeras comenzaron a borrar memorias de mis amigos, de Medallas frías cuando la policía nos ordenaba a bajar el tono de voz, de las fichas de dominós que no se comparaban al sonido alto de las risas borrachas de mis amigos. Esas eran más que nuestras fiestas periódicas de todas las noches en la esquina de mi casa. Pero al menos, el ejército hizo más simple el proceso de integrarme. Desde Fort Leonard Wood hasta Colleman Barracks en Alemania, desde Kuwait hasta Afganistán y de regreso a Alemania. Viviendo con las maletas listas durante más de cuatro años, fue una experiencia única.

Me enamoré y me despedí de todo. Fui al infierno y regresé a una familia. Mi familia. Pasé a una nueva etapa de la vida, mis hijos. No fue difícil rechazar una crianza al estilo americano así que me quedé en Europa. Como toda forzada rutinaria vida trabajo, pago los impuestos y compré una casa. Mis niños están formando su propia niñez, con uno de los mejores programas de educación escolar del mundo que le ofrece también estudios universitarios gratuitos y con un gobierno que le ofrece seguridad médica a todo ciudadano. Hay corrupción en la clase política, pero el pueblo tiene sus servicios. Ese fue el momento en que olvidé la posibilidad de un regreso mi isla Puerto Rico.

Aquí abrí las puertas a nuevos horizontes, nuevas culturas, a estudiar los jeroglíficos escuchado, hablando y escribiendo. Me sentí en ese momento como todo un alemán. Aprendí sus costumbres y tradiciones. También aprendí otras tradiciones de países vecinos. A pesar de todo, aquí sobreviví un cáncer que me iba a costar la vida. En mi país tropical me hubiera muerto por falta de un plan médico.

Reconozco que no soy eterno y al final me volveré a convertir en energía. Cuando eso suceda, aquí se quedará mi cuerpo. Pero muy adentro, siempre recordaré de aquel decir, “Si quieres algo”. Podré hablar otro idioma, pero siempre seré un borinqueño.

Alex, Boricua en Alemania.

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Taller COQUITO DE CAFÉ

¿Nunca has preparado Coquito? ¡Este es el momento! Y que mejor forma que hacerlo con un toque moderno, Coquito de CAFÉ. Esta combinación es mi favorita pues une mis dos sabores predilectos el CAFÉ y el Coco…Te sorprenderás lo fácil que es…

Ingredientes;

  • 1 lata de leche evaporada
  • 1 lata le leche condensada
  • 1 lata de crema de coco
  • 1 lata de leche de coco
  • 1/2 taza de café negro (mientras más fuerte, mejor)
  • 1 cdta de canela (puede ser en palitos)
  • 1 cdta de vainilla
  • 1 taza de ron de CAFÉ (yo uso Kahlúa) (opcional)

Procedimiento;

Mezclar todos los ingredientes dejando el ron para lo último. Mezclar de tres a cinco minutos. Llevar a envase a utilizar y poner en la nevera hasta que enfríe (unas dos horas).

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Por ahí viene el invierno

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Ya se acerca el frío. Lo sé porque las hojas de los árboles ya están cayendo. Al momento de escribir estamos en la segunda semana de septiembre y acaba de amanecer con una temperatura de 50 grados. Lo que me hace pensar que este invierno promete. Aquí el cambio es casi instantáneo, llega el otoño y los días se hacen más cortos mientras que las noches son más largas. Tienes que aprender a mirar la aplicación del tiempo para planificar tus días. Los servicios de previsión del clima son muy acertados. No puedes simplemente hacer lo que te dé la gana, tus actividades son dictadas por las condiciones del tiempo.

Veo publicaciones de personas en la isla sobre la lindura de la nieve, los deseos de estar en Navidad en un lugar con nevadas, y me pregunto ¿sabrán lo que realmente significa? Primero el viento; el problema real no es la temperatura, es el viento. Imagina estar en un lugar con una temperatura “normal” de treinta grados y a eso luego le sumas que el viento no para de soplar. Y si trabajas al aire libre y te tocan esas condiciones, añádele la lluvia. Se te irá todo el amor al momento de sentir la lluvia hincándose como alfileres sobre tu piel.

La blancura de la nieve es bonita, pero tienes que aprender básicamente todo si ella cae, tienes que aprender a manejar tu vehículo. Por ejemplo, la llamada “lluvia helada” (“freezing rain”, en inglés), que se produce cuando las gotas de agua pasan a través de una capa atmosférica a temperatura bajo cero y caen en forma de pequeños trozos de hielo, es una de las condiciones climáticas más peligrosas para conducir. Las rutas se vuelven resbaladizas y con frecuencia se producen choques múltiples. El disfrute del invierno comienza por aprender a vestirse y calzarse correctamente, mínimo debes llevar dos capas de ropa. También tienes que programarte a llevarte tu abrigo, bufanda y guantes todas las mañanas.

Otra cosa que debes tener en cuenta con la llegada del invierno son los cambios en tu piel. Debes aprender a mantener la piel hidratada tomando mucha agua y poniendo cremas humectantes en tu piel. En algunos casos la falta de luz solar puede producir deficiencia de vitamina D. De acuerdo con la publicación especializada International Archives of Medicine, la ausencia de vitamina D en el cuerpo podría ser responsable de los síntomas depresivos que algunas personas padecen durante la estación invernal. Esta vitamina la puedes encontrar en el salmón, el atún, la trucha, el arenque, la leche de vaca y las bebidas de soya.

Durante los pasados años he aprovechado el invierno para hacer actividades “indoor”, pero desde que apareció el COVID-19 solo eso hemos estado haciendo. Me pregunto cuáles serían mis opciones este año. ¿Ya pensaste qué cosas podrás hacer en el invierno con el COVID? Mientras tanto seguiré inventando y aprendiendo en la cocina, seguiré haciendo ejercicios para mantener una buena salud y escucharé música vibrante para alimentar el alma y evitar la depresión.

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Receta taller Mallorcas

Preparación:

Lo primero que hago es activar la levadura. Voy a calentar en el microondas de 20 a 30 segundos la leche hasta que quede tibia. Si tienes un termómetro de cocina la temperatura de la leche debe estar entre 95 a 100 grados. Es BIEN importante que la leche esté tibia porque si la calientas mucho vas a matar la levadura. Luego vierte la levadura en la leche junto con dos cucharaditas de azúcar y mover con una cuchara hasta mezclar lo mas que puedas. Dejar reposar de 30 a 45 minutos hasta que veas espuma o burbujas en la parte superior de la leche. Si no ves las mismas la levadura no se activó y tienes que volver a preparar este paso.

En el envase de tu mezcladora vas a poner la harina y vas a hacer un hueco en el centro de la harina donde vas a poner la mezcla de la leche y levadura. Mezclar unos segundos hasta que veas una mezcla como arenosa. Luego procedemos a poner el azúcar, las yemas y la sal y mezclamos. Con la batidora prendida vas a poner poco a poco el aceite y vas a mezclar de 8 a 10 minutos en velocidad baja. Estamos buscando que la masa sea como pegajosa, como elástica, es posible que por la temperatura ambiental donde la estés trabajando tengas que poner un poco más de harina. Luego de pasado el tiempo vas a retirar de la mezcladora y vas a dejar crecer y fermentar de una a dos horas en temperatura ambiente (no en la nevera). Mientras más tiempo dejamos creciendo y fermentando mejor es el resultado pues le das tiempo al pan a que se mezclen todos esos sabores.

Luego de pasado el tiempo de fermentación vamos a sacar del envase y con una pesa de cocina vamos a dividir y formar bolitas de masa de 4 onzas. Con esto buscamos que tengamos mallorcas del mismo tamaño. Puedes hacerlas si no tienes la pesa velando el tamaño de tus bolitas que sean bastante parecidas. Para hacer la forma de la mallorca voy a poner un poco de harina sobre la superficie plana que voy a estar trabajando para que no se te peguen las mismas. También puedes sustituir esta harina con un poco de aceite. Con la ayuda de tus manos vas a aplanar las bolitas buscando que te quede una forma rectangular. Cuando consigas la forma rectangular procedes a usar un rodillo para aplanar toda esa masa sin perder la forma más o menos rectangular. Cuando tengas la masa bastante aplanada vas a untar la mantequilla que debe estar a temperatura ambiente y se debe sentir como una pomada de lo suave que debe estar sobre toda la masa. Nuevamente con la ayuda de tus dedos vas a “enrollar” la masa como si fuera una flauta. Buscamos que el tamaño de estas sean de 10 a 12 cm. Y vas separandolas en el orden en que formastes las “flautas”.

Ahora tomo la primera “flauta” de masa que forme y le hago como una colita que sobresalga del “caracol” que formaras con esta mezcla. Cuando hagas esta forma de caracol procura que no estén muy pegadas porque la mezcla crece y no queremos que al momento de hornear suban hacia arriba mucho. El extremo final de la “flauta” la vas a poner y unir en la parte de abajo de esa mallorca. Cuando tengas la forma de la mallorca ya hecha aplastas un poco con tus manos cada una de ellas. Así sucesivamente vas formando tus mallorcas y vas poniendo en una bandeja de hornear con papel “parchment”, si no tienes el papel puedes utilizar el spray para hornear. En la bandeja es importante dejar espacio entre cada una de ellas porque las mallorcas crecen. Cuando termines de darle la forma a tus mallorcas vuelves a dejar reposar entre una a dos horas para que vuelvan a crecer.

Luego de dejar reposar las mallorcas en las bandejas vas a llevarlas al horno a 350 grados (depende de la capacidad de tu horno, puede ser más o puede ser menos). Vas a hornear de 15 a 20 minutos. Con un termómetro de cocina vas a verificar la temperatura interior de las mallorcas estén en 180 grados. Cuando alcanzan esta temperatura ya las mallorcas están listas. Al sacarla del horno debes esperar 30 – 40 minutos para polvorear azúcar de confección sobre las mallorcas. ¡Ya puedes disfrutar de estas ricas mallorcas! Te recomiendo que las acompañes con un buen café caliente. Saben deliciosas.