Publicado en Recetas

Receta taller Mallorcas

Preparación:

Lo primero que hago es activar la levadura. Voy a calentar en el microondas de 20 a 30 segundos la leche hasta que quede tibia. Si tienes un termómetro de cocina la temperatura de la leche debe estar entre 95 a 100 grados. Es BIEN importante que la leche esté tibia porque si la calientas mucho vas a matar la levadura. Luego vierte la levadura en la leche junto con dos cucharaditas de azúcar y mover con una cuchara hasta mezclar lo mas que puedas. Dejar reposar de 30 a 45 minutos hasta que veas espuma o burbujas en la parte superior de la leche. Si no ves las mismas la levadura no se activó y tienes que volver a preparar este paso.

En el envase de tu mezcladora vas a poner la harina y vas a hacer un hueco en el centro de la harina donde vas a poner la mezcla de la leche y levadura. Mezclar unos segundos hasta que veas una mezcla como arenosa. Luego procedemos a poner el azúcar, las yemas y la sal y mezclamos. Con la batidora prendida vas a poner poco a poco el aceite y vas a mezclar de 8 a 10 minutos en velocidad baja. Estamos buscando que la masa sea como pegajosa, como elástica, es posible que por la temperatura ambiental donde la estés trabajando tengas que poner un poco más de harina. Luego de pasado el tiempo vas a retirar de la mezcladora y vas a dejar crecer y fermentar de una a dos horas en temperatura ambiente (no en la nevera). Mientras más tiempo dejamos creciendo y fermentando mejor es el resultado pues le das tiempo al pan a que se mezclen todos esos sabores.

Luego de pasado el tiempo de fermentación vamos a sacar del envase y con una pesa de cocina vamos a dividir y formar bolitas de masa de 4 onzas. Con esto buscamos que tengamos mallorcas del mismo tamaño. Puedes hacerlas si no tienes la pesa velando el tamaño de tus bolitas que sean bastante parecidas. Para hacer la forma de la mallorca voy a poner un poco de harina sobre la superficie plana que voy a estar trabajando para que no se te peguen las mismas. También puedes sustituir esta harina con un poco de aceite. Con la ayuda de tus manos vas a aplanar las bolitas buscando que te quede una forma rectangular. Cuando consigas la forma rectangular procedes a usar un rodillo para aplanar toda esa masa sin perder la forma más o menos rectangular. Cuando tengas la masa bastante aplanada vas a untar la mantequilla que debe estar a temperatura ambiente y se debe sentir como una pomada de lo suave que debe estar sobre toda la masa. Nuevamente con la ayuda de tus dedos vas a “enrollar” la masa como si fuera una flauta. Buscamos que el tamaño de estas sean de 10 a 12 cm. Y vas separandolas en el orden en que formastes las “flautas”.

Ahora tomo la primera “flauta” de masa que forme y le hago como una colita que sobresalga del “caracol” que formaras con esta mezcla. Cuando hagas esta forma de caracol procura que no estén muy pegadas porque la mezcla crece y no queremos que al momento de hornear suban hacia arriba mucho. El extremo final de la “flauta” la vas a poner y unir en la parte de abajo de esa mallorca. Cuando tengas la forma de la mallorca ya hecha aplastas un poco con tus manos cada una de ellas. Así sucesivamente vas formando tus mallorcas y vas poniendo en una bandeja de hornear con papel “parchment”, si no tienes el papel puedes utilizar el spray para hornear. En la bandeja es importante dejar espacio entre cada una de ellas porque las mallorcas crecen. Cuando termines de darle la forma a tus mallorcas vuelves a dejar reposar entre una a dos horas para que vuelvan a crecer.

Luego de dejar reposar las mallorcas en las bandejas vas a llevarlas al horno a 350 grados (depende de la capacidad de tu horno, puede ser más o puede ser menos). Vas a hornear de 15 a 20 minutos. Con un termómetro de cocina vas a verificar la temperatura interior de las mallorcas estén en 180 grados. Cuando alcanzan esta temperatura ya las mallorcas están listas. Al sacarla del horno debes esperar 30 – 40 minutos para polvorear azúcar de confección sobre las mallorcas. ¡Ya puedes disfrutar de estas ricas mallorcas! Te recomiendo que las acompañes con un buen café caliente. Saben deliciosas.